PPK y la Juventud


La juventud peruana es estúpida y desinformada, más que la juventud de antes. Pero la juventud hoy además es irreflexiva y atrevida... tanto que podría votar por Keiko que es como votar por el propio A. Fujimori…  pero por lo general, luego se arrepiente de lo que hizo.
Yo y muchas personas que pasamos los 30 lo sabemos, si retrocediéramos a 10 años atrás o más, no hubiéramos hecho muchas cosas, como el no saber escuchar y ser ciegos y tercos.
Por eso es que el comando de campaña de PPK capturó la atención de una gran parte de la juventud con un simple cuy de peluche, por su impulsividad, irreflexibilidad y la facilidad de convencimiento que tienen, además de su proclividad al fanatismo... por ello es que también SENDERO LUMINOSO captó a la gran masa juvenil descontenta... Si tenemos un poco de capacidad de análisis ¿No les parece que es la misma forma de captar adeptos?
Si hablas de preparación, cual es el grado académico de PPK? ¿Tiene doctorado? ¿PhD?... si los tiene, para que los uso?  para un buen legado prontuarial... (PPK = IPC = Lobbies para Edelnor y Rescate del Banco Wiese = Faenón de Camisea) …eso es algo que la juventud debe saber.
PPK es un judío ultranza y maniaco capas de privatizar hasta el alma de los peruanos. Es un cosmopolita amanerado que haría lobby inclusive con el propio Satán. Es un Illuminati hasta los forros y un Taurino sin escrúpulos.
Y mi apreciación no es "comunistoide" (para nada), ni soy acomplejado, ni me siento marginado por la sociedad, ni vivo en un cerro y creo tener una preparación profesional que no solo me permite "apreciar" sino participar en el "modelo económico actual" desarrollándolo y criticándolo. Tampoco soy "ciego" que no puedo ver "esto", me refiero a la innegable realidad económica actual, pero también a su paradoja “El Perú crece, pero su pobreza no decrece”.
Tampoco he pensado que la juventud es "idiota" por su génesis natural, ni utilizo eufemismos ni palabras difíciles... yo aprecio mucho la juventud, pero también debemos advertir a la juventud sobre los peligros de la irreflexibidad y del fanatismo barato. De la desinformación, la televisión y la cervecita del fin de semana.

PPK es KK p (caca pe’) Recuerda: No votes por PPK

Racista y despectivo frente a los andinos, cual papá de Lulú, Kuczynski fue explícito cuando en el 2006 –en una conferencia en Lima– se refirió a quienes se oponían al TLC con EEUU diciendo: “Es un poco una idea de una parte de los Andes, lugares donde la altura impide que el oxígeno llegue al cerebro. Eso es fatal y funesto”. El candidato estrella de la “gente como uno” (ricos blancos) fue claro: los andinos y los que no piensan como él son tarados o estúpidos.

El colorido septuagenario, atrevido hasta hacerse tocar los testes por una mujer contratada, no resulta un candidato muy original: recicla el mito fujimorista, “no soy político sino técnico”. Pero su irritabilidad incontrolable y sus groserías no deben ocultar su historia.

En 1968, con 30 años, mostró su temprana lealtad a las transnacionales. Como gerente  del BCR, facilitó que la International Petroleum Company retire ilegalmente el equivalente a US$ 105 millones de dólares de hoy, cuando ya había sido nacionalizada por Velasco, y fugó a EEUU. PPK se casó con Jane Casey Hugues, hija de un capo de la CIA. Y en el norte continuó banquero y especulador. El 82 fue presidente del First Boston Internacional, para lo que renunció a la nacionalidad peruana y adoptó la de EEUU. Hasta hace poco fue director del Credit Suisse Group AG. Promovió la ola privatizadora latinoamericana con un Fondo de Inversión privada fundado el 92 en Miami: el Latin American Enterprise Fund, asesorando a entidades bancarias y vinculándose a fondos de especulación financiera (Hedge Funds) que produjeron la crisis mundial del 2008 como el Rohatyn Group LLC, lo que no ha puesto en su currículo. Y, claro, también ha sido alto funcionario del Banco Mundial y del FMI.

Entre sus vinculaciones con empresas mineras, petroleras y gasíferas, destaca su trabajo para Hunt Oil, a la que –con Toledo y Quijandría– casi regalaron el gas de Camisea: tramitó modificar la legislación para permitirle exportar, afectando el abastecimiento nacional. La ayudó a conseguir créditos del BID y captar dinero del mercado peruano vía bonos corporativos y créditos del BCP para reunir los capitales que no tenía. PPK, sin duda, es un aliado de total confianza de la embajada de EEUU, así como de las grandes empresas mineras. Lo afirma el embajador Struble el 19 de agosto del 2005, en documento hecho público por Wikileaks.

Hábil mercader y experto lobbista que no da puntada sin hilo. Le interesan los negocios y las utilidades, sin interferencias geopolíticas. Por ello, bajo Fujimori intervino para buscar comprar Hierro Perú en nombre de grandes capitales chilenos, ofreciendo ripio: 20% de su valor, pero los chinos ganaron. Intervino, con su Fondo de Inversiones, en la compra de Edelnor, la distribuidora de energía eléctrica en Lima. Por cierto, a precio de huevo y llevándose luego las redes de electrificación de Fonavi, casi de regalo. Y en la concesión del aeropuerto Jorge Chávez, junto a Cosapi y LAP. Como ministro de Toledo renegoció los contratos para favorecerlos más aún. Luego entró en el millonario arreglo de Camisea para exportar, y ahora juega a privatizar Sedapal. ¡Business first!

Se vale de todo para defender sus intereses y los de las corporaciones para las que trabaja. En el 2006 promovió una devaluación del sol para crear pánico cambiario y derrotar a Ollanta Humala por el miedo creado por la campaña promovida por él mismo. PPK es un cinturón negro en “todo vale”.

PPK es un norteamericano que juró formalmente ante un juez: “renuncio  absolutamente y por completo y abjuro toda lealtad y fidelidad a cualquier… Estado y soberanía extranjera, de quien o de cual haya sido sujeto o ciudadano antes de esta… y portaré armas bajo la bandera de los EEUU… prestaré servicio como no combatiente en las FFAA de los EEUU”. Para colmo ofreció renunciar y no muestra un solo documento. ¿Puede gobernar el Perú con ese juramento y la trayectoria descrita? El lobbista cree que sí, gracias al alineamiento de la prensa, como cuando eligieron a García el 2006. Yo creo que será otra Lulú en su burbuja limeña.

“De lobista a Candidato” Diario La Republica: JDC

No votes por PPK

Si tú quieres, como querían los marxistas, agudizar las contradicciones del Perú y tensar sus conflictos hasta las cercanías del drama, sea coherente: vote por el estadounidense PPK.

Con ello garantizará que el Convenio 169 de la OIT sea burlado, que el gas de Camisea no se le venda a los peruanos sino a los mexicanos y chilenos (porque eso le conviene a los empleadores de PPK), que lo que queda del Perú sea rematado (incluyendo el agua potable y el Muelle Norte) y que, por último, nos convirtamos, frente a Washington, en una versión todavía más agachada que la del rampante Álvaro Uribe.
PPK no es peruano. Eso está muy bien. Henry Ford tampoco lo era. Ni Teddy Roosevelt. Pero ni Ford ni Roosevelt postularon a la presidencia del Perú.

PPK es un lobista sin escrúpulos, un rudo hombre de negocios que juega a ganador y ya ha obtenido bastante mezclando promiscuamente, desde sus posiciones de ministro y asesor de varios regímenes y de muchas empresas extranjeras, lo público y lo privado.

Es más: yo no sé si PPK es un estadounidense de veras. Lo que sí sé es que es un cosmopolita del billete. Si mañana hubiese guerra entre Estados Unidos y China, PPK se refugiaría en la sede del Banco Mundial. O en algún guarique centroamericano del FMI o en el consulado polaco de Nueva York. Porque PPK no es el tío Sam. ¡Es papá Johns!

Y no necesito decir cuánto demoraría en asilarse en la embajada de los Estados Unidos en Lima si el Perú entrase en conflicto con algún país vecino.

No está prohibido ser una omnívora piraña internacional. Lo que sí es muy mal gusto es que alguien que no cree sino en el dinero nos venga a hablar de políticas de Estado y de justicia social.

Los chicos de las clases A/B no es que se la hayan creído. Es que son tan anarquistas, tan nihilistas, tan computacionales y tan metaleros que no les importa que un extranjero voraz disfrazado de flautista los gobierne. Total, si muchos de sus padres se arrodillaron ante un ciudadano japonés, ¿por qué no PPK? Total, si el Perú sigue siendo una mina, una encomienda, un burdelito, un denuncio, un bosque por talar y montañas de oro que entregarle a los de afuera, ¿no es coherente votar por un exitosísimo expatriado con más de un pasaporte? ¿No es acaso PPK el hombre sin atributos morales que el cine ha hecho héroe y la tele paradigma? ¿No es bacán ser un Michael Douglas en Wall Street?

El problema es que una hipotética elección de PPK nos volverá a ese derechismo pradista que incubó el violentismo de los 60, el golpe izquierdista de los 70, la locura senderista de los 80.

No es la primera vez que el mundo conoce un periodo de bonanza. Entre 1950 y 1975 hubo, en líneas generales una altísima tasa de crecimiento. Y el Perú no fue ajeno a este ciclo. El asunto es que ese cuarto de siglo no fue aprovechado para construir las bases de un Estado moderno y de una sociedad menos equilibrada.

Hoy nos pasa lo mismo.

La prosperidad ha pasado como un bólido delante de las narices de millones de peruanos.
Durante este corrupto segundo gobierno de García, por ejemplo, ha ocurrido lo siguiente:
1. 1. La participación de la remuneraciones del Producto Bruto Interno bajó de 23.1% en el 2006 a 20.9% en el 2010.

2. 2. El ingreso per cápita –ese pendejismo- aumentó en 24.4%, pero los salarios reales bajaron 6%.

Félix Jiménez nos ha recordado que el 77% de la Población Económicamente Activa está en servicios y comercio con sueldos promediales de 650 soles y muy escasa productividad. Y nos ha subrayado que entre el 2006 y el 2010, mientras los García y los Cornejo se llenaban los bolsillos por segunda vez, salieron del país, como utilidades de las inversiones extranjeras 37,000 (trentisiete mil) millones de dólares. ¿Y cuánto entró de recursos externos en ese mismo periodo? Pues diez mil millones de dólares menos de lo que se fue.

Para terminar de persuadirnos, Jiménez se vale de esta pedagógica comparación: en el 2010 se expatriaron, como utilidades de capital foráneo, 8,900 (ocho mil novecientos) millones de dólares es decir 25 mil millones de soles, monto superior a los ingresos anuales de todos los pobres del Perú, los mismos que llegan a los 21 mil millones de soles.

García dice que crecemos. El problema es cómo. Durante el régimen que terminará este julio las exportaciones reales han aumentado 3.8% al año. Las importaciones, en cambio, han crecido a un ritmo anual de 16.6% ¿No era que somos una virtual potencia agroexportadora? No. No es así.

Hace un tiempo, invitado por la universidad católica, vino el economista estadounidense Dani Rodrick, profesor asociado de Harvard a través de la escuela John Kennedy. Rodrick se encargó de recordarnos que no hay crecimiento veraz y sostenido – es decir, desarrollo- sino hay un proceso sin pausa de incremento de la productividad, crecimiento de la demanda interna e industrialización.

Eso supone aquello que aterroriza a los Neanderthal del liberalismo que han monopolizado la agenda política peruana: concertación entre el Estado y los privados y, en algunos casos, sí, no se horroricen: planificación. Como en Corea del Sur o Singapur.

Pero no es posible concertar si el capital nacional es cada día menos significativo. En 1950 el capital extranjero en el Perú representaba, como porcentaje en la generación del PBI, el 10 por ciento. En 1968, cuando los militares nasceríais irrumpieron en la escena, ya era el 22%. Después de Fujimori, en el 2000, esa cifra llegó a 29%. Y en el 2007, con García en la plenitud de su política, alcanzamos el 34.5% de capital extranjero respecto al PBI.

Por eso – y por muchas otras cosas– es que en todas las encuestas realizadas sobre el tema de la situación económica, más del 70 por ciento de los consultados (73.9% en la más reciente) solicita que el modelo cambie. Eso es lo que calla la prensa conservadora y su falange de voces adjuntas.

Hay un malestar extendido en el Perú. Que la prensa lo silencie no significa que no exista. Ese desasosiego tiene que ver con las desigualdades, con la ceguera de la clase política, con las exclusiones, con la corrupción impune. Hay un gran banquete, pero hay millones que lo miran, con rabia, detrás de una alambrada.

Si usted no quiere uno sino varios baguas, una pradera de hierba seca y una chispa en el Vrae, un descontento que radicalice las protestas y haga ingobernable el país, no lo dude: vote por PPK. Si usted quiere otro 5 de abril, vote por quien hará imposible vivir en democracia. Y si usted es de quienes están pensando que necesita un PPK que incendie la pradera para justificar una nueva dictadura, pues lo felicito: va en el camino correcto.
Y si yo fuera Abimael Guzmán me estaría frotando las manos.

Articulo de: Hildebrantd en sus Trece.

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